Consumo de Calorías en el Deporte

Menú ideal para comer antes, durante y después de las actividades físicas

La glucosa es la principal fuente de energía de nuestro cuerpo, esta se almacena en el hígado y músculos como glucógeno y el organismo la va usando a medida que la necesita.

Esta reserva es un factor clave para definir la intensidad del ejercicio  que se quiere realizar, las actividades físicas sólo podrán ser intensas siempre que haya suficiente glucógeno acumulado.

Pasados unos 20 minutos de haber comenzado con el ejercicio el cuerpo comienza a usar la grasa corporal como combustible ya que esta es su segunda fuente de energía. Contrariamente a lo que pasa con los carbohidratos no es conveniente realizar una dieta rica en grasas para tener reservas, ya que de este modo podrían producirse enfermedades cardiovasculares u obesidad.

Siempre se debe mantener una dieta equilibrada y baja en grasas, independientemente de la actividad física que uno realiza.

Las proteínas son una importante fuente de energía y resultan necesarias para formar los músculos y reparar los tejidos, el cuerpo las usa como combustible sólo cuando escasean las reservas de grasas y glucógeno pero esto no es nada saludable ya que ocasiona pérdidas musculares y de tejidos.

El ejercicio debe ser parte de nuestra vida, hay que realizarlo como si fuera una tarea más, es conveniente asignarle un tiempo determinado (30, 40 minutos) y una periodicidad semanal.

Si lo que desean es bajar de peso una rutina de intensidad moderada puede quemar de 150 a 200 kilo-calorías por cada media hora de práctica, las rutinas aeróbicas intensas aumentan el ritmo cardíaco y resultan efectivos para descender de peso a mediano plazo (queman hasta 500 kilo-calorías por hora)

Cuando practicamos una actividad a la vez de mejorar el físico estamos oxigenando nuestros pulmones y mejorando su capacidad funcional, el corazón se tonifica y fortalece, se queman calorías, se eliminan toxinas y mejoran los niveles de colesterol y glucosa en sangre.